EL ESTUDIANTE FUN CHU ERA POBRE Y TENÍA MALA SUERTE. Durante años no había hecho otra cosa que estudiar con ahínco, pero a la hora de la verdad no pudo aprobar. Lo peor era que se le terminaba el dinero y no sabía cómo regresar a casa. Podría ponerse a pedir, pero su dignidad no se lo permitía. Pensó: la gente es tan dura de corazón que me moriría de hambre antes de reunir todo el dinero que precisaría. Decidió ir caminando, pero era tan largo el camino que se detuvo en el sendero. En eso vió un casa típica de Japón …pensó que era una posesión de un rey. Y se dijo: el emperador se apiadará de mí, pues era un buen emperador, que se ocupaba de su pueblo y de sus necesidades. En cuanto entró se arrodilló ante su efigie, se aflojó toda su sensibilidad y comenzó a llorar, se sentía tan deprimido que no podía rezar. Después de varias horas pudo decir: para ti que tuvistes todo en la vida, una taza de arroz no significa nada, y a mí me salvará la vida, porque el hambre me corroe las entrañas. Entonces sintió que alguien tocaba su hombro, levantó la vista y vió que la estatua había recobrado vida, se dijo: estaré soñando, pero no: se sentó en el suelo y conversaron muy cordialmente. Con su dulzura, y apaciguadamente, dejó ver sus inquietudes. Le propuso que él se pondría a su servicio, podría incorporarme a tu ejército, sé luchar como un samurai, tengo fuerza y mucha capacidad, soy joven, y quiero ganar mi alimento, no se arrepentirá de contratarme. Eso sí, necesito una paga para comprar mis libros, trabajaré sin descanso y usted me pagará. Dijo el emperador: te he escuchado y ahora me escucharás. Sí, estás contratado, pero antes debes pasar por una prueba con los mejores guerreros; si los vences, te quedarás, si no, tienes que marcharte, yo necesito guerreros con mucha destreza. Muy bien, dijo el joven FUN CHÚ, pongámonos en marcha, pero antes debo de comer, un baño, y dormir dos horas, esa es mi condición. Bien, dijo el emperador, trato hecho; lo llevó ante un lacayo, y dijo: entregadle un uniforme, mañana al amanecer cuando el sol salga, estarán mis guerreros preparados para la prueba final. El joven se puso el uniforme y se convirtió en un cuervo, le crecieron alas y pico y salió volando al sur. Pronto se encontró con otros cuervos, ya no tenía necesidad del sustento que pidió; al convertirse en un pájaro sus fuerzas se animaron, voló en el cielo y miraba lo hermoso que se veían el valle, los cerezos en flor, los ríos y los puentes. Todo era muy hermoso, se dijo, como será esta vida, y yo que quería ser un estudiante y hoy soy un pájaro. Le dijo unos de sus compañeros: ya te acostumbrarás, ya verás. Comía granos como los otros, bebía agua de los ríos, se posaba en los árboles , cobijándose en la sombra. El estudiante Fun CHÚ era feliz pero algo le faltaba, se dijo, es que los hombres somos seres extraños, si no tenemos una compañera a nuestro lado ni la comida somos capaces de disfrutar. Entonces vino un cuervo viejo y le designó un hembra joven de la bandada. Era hermosísima y su plumaje brillaba en un negro azabache, y el joven cuervo se enamoró de ella perdidamente y de día ni de noche se separaba de ella.-¿por que te llaman BAMBÚ VERDE?- preguntaba él extasiado. No le respondía ella, coqueta. Quizás por que me encantan los brotes tiernos de bambú…y desde ese día se propuso conseguir todos los bambú que podía para su amada. Pero ella como buena hembra cuidaba de su pareja, pues el era muy dulce, le advirtió que se cuidara de los hombres que odiaban a los cuervos, pero el creía que conocía bien a los hombres y se reía acercándose cada vez más. Ella temerosa se estremecía por su esposo, decía: ten cuidado, no te fíes. Pero un día se acercó demasiado a una casa y un niño le asestó una piedra en el pecho. Con mucha dificultad Bambú Verde lo agarró y se la llevó en el pico a la ciudad de los cuervos. El pájaro que hacía de curandero le dijo que no hay nada que hacer. y el estudiante murió esa tarde. De repente se vió rodeado de gente. ¿Qué me ha pasado? Bienvenido al mundo de los vivos, le dijo un anciano, has estado tres meses debatiéndote entre la vida y la muerte. Nosotros hemos cuidado de ti, nos daba pena que murieras lejos de tu tierra, el joven se lo agradeció y con lágrimas en los ojos preguntó por Bambú Verde ¡Qué nombre tan extraño! ¿Era una amiga tuya? Entonces les explicó su trasformación en cuervo y lo que le sucediera. Todos se quedaron asombrados. Le dieron dinero y el joven estudiante Fun Chú pudo regresar a su casa. Al despedirse el anciano le dijo: llegarás a ser un buen funcionario porque tu corazón es noble y está lleno de sentimientos. Y Fun CHú en efecto aprobó el examen imperial. y se decidió ir por los caminos de cuando era cuervo, pues recordaba a Bambú Verde. Se echó a llorar, su corazón estaba lleno de nostalgias, se encontró con unos cuervos y preguntó por ella, pero no supieron decirle nada, pero al atravesar un lago se encontró con una doncella, era bellísima y su rostro parecía de jade, y dijo: yo soy Bambú Verde, pero hasta hoy no he podido cumplir tus deseos, porque ahora soy el espíritu del río. FunCHú la abrazó con ternura y los dos pasaron una dulce noche de amor inolvidable.
Y a la mañana siguiente cuando despertó se vió rodeado de sirvientes, que lo trataban con verdadero respeto. ¿Donde me has traído? A nuestra casa respondió Bambú. He echo algo que no está bien, perdona, tanto tiempo sola, olvidé como debo tratar a un esposo. No es eso, respondió el joven, solo tengo un problema , te amo con todo mi corazón, eres mi dulce, pero no pude decirte que en el Sur tengo esposa, sé que nunca será como tú , tu eres mi pasión, mi alegría, pero no puede ser. Sé que siempre estás en mis pensamientos en mis días y mis noches, pero cuan grande sería mi vida contigo, no sería igual, no sé como lo solucionaría , pero quizás nos encontraremos a lo largo del camino de nuestras vida, eso solo lo sabe Dios. Sin embargo cada luna llena volvía a la orilla del río. Pero después de diez años murió su mujer y el se sumergió en el río para siempre con ella, nunca me separaré de tu lado. Bambú Verde sonrió complacida, sabía que entre hombres y cuervos había diferencia , entre espirítus y al amor no existe nadie que los pueda separar.Esta es la historia de un joven y un bella llamada Bambú Verde.
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