Calma mis pasos Señor
calma mi mente y mi corazón
dame tranquilidad a mis días
deja que rece y piense en ti cada día.
Retira mis recuerdos constantes
ayúdame a conocerme a mi misma,
repara mis sueños, enséñame a ser
paciente, dame esperanzas a mis
pensamientos, que las luchas y las alegrías
colmen mi vida, déjame ver tu divino rostro
cada día, Señor, quiero escuchar tu voz y sentirte
cerca de mí cada día.
Traspórtame hasta las estrellas. Y al recibir
la Eucaristía siento tu caricia en mi corazón.
Gracias Señor por todo lo que me das, mi
cama, mi casa, mi pan, pues sin tu presencia
no sería posible.